Capilla San Peregrino

Nuevo Horario de Eucaristías

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De Lunes a Sábado a las 12:00 m.
Domingos 10:00 a.m. y 12:00 m. 


Los 1°ros Domingos del mes a las: 8:30 am
                                                     10:00 am
                                                     12:00 m.
                                  Hora Santa: 2:30 pm

Los 5  y festivos del mes a las: 12:00 m.
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Si deseas Comunicarte con Nosotros para agendar una Eucaristía, puedes hacerlo a través de nuestras lineas: 316 7440440 o al Fijo  4088748.
en El Retiro Antioquia.
Valor Estipendio $35.000
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Nota: Debido al Covid-19
Es obligatorio el uso de tapabocas y gel desinfectante.
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Kilometro 4 vía la Ceja - Medellín Colombia.

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Comunícate al teléfono Fijo 4232401 en el Retiro Antioquia o al Móvil 3167440440 Fray Alexis Celis O.S.M.

San Peregrino Laziosi
San peregrino

Peregrino Laziosi (1265-1345) nació en Forli, Italia, hijo único de una familia pudiente. En su adolescencia, se unió a los enemigos del Papa en su ciudad natal y pronto se convirtió en cabecilla de los rebeldes.

El Papa Martín IV colocó a Forli en un interdicto espiritual, que provocó el cierre de las iglesias en la ciudad, con la esperanza de hacer entrar en razón a sus ciudadanos. Tras el fracaso de esta medida, envió a Felipe Benicio, de la Orden de los Siervos de María, como su embajador personal para intentar llevar la paz a los furiosos rebeldes.

Sin embargo, el delegado papal no fue bien recibido. Mientras se dirigía a una multitud disconforme, fue arrastrado, golpeado con garrotes y apedreado. Peregrino lo derribó con un fuerte golpe en la cara. Poco después, afligido por el remordimiento, el joven se echó a los pies del lastimado y sangriento cura pidiendo perdón, que le fue otorgado con una sonrisa.

Posteriormente, se convirtió en defensor incondicional de Felipe Benicio. Seguía las sugerencias de Felipe y, con frecuencia, oraba en la capilla de Nuestra Señora, en la Catedral. Mientras se encontraba arrodillado, tuvo una aparición de la Santa Madre sosteniendo en sus manos un hábito negro, como el que llevaban los Siervos de María.

"Ve a Siena", dijo María al asombrado Peregrino. "Allí encontrarás hombres devotos que se hacen llamar mis Siervos. Únete a ellos".

Los Siervos de María le ofrecieron una cálida bienvenida. El propio Felipe Benicio lo vistió ceremoniosamente con el hábito religioso.

Uno de los lemas de Peregrino como Siervo de María podría haber sido: "¡Hoy mejor que ayer, mañana mejor que hoy!". Intentó cada día convertirse en un religioso más ferviente. Para expiar sus pecados, se trataba con severidad y se esforzaba por ayudar a los pobres y a los afligidos.
 

Comenzaron a llamarlo "Ángel del Buen Consejo", en agradecimiento por sus sabios consejos.

Luego de ordenarse sacerdote, fundó en Forli un monasterio de los Siervos de María. Años más tarde, le apareció un tumor cancerígeno en su pierna derecha. Era tan doloroso que finalmente accedió a que el cirujano se la amputara.

La noche previa a la cirugía, Peregrino rezó durante horas. Luego se adormeció y soñó que Cristo lo tocaba y curaba su pierna. La emoción lo despertó. Bajo la tenue luz de la luna, vio que su pierna, que había sido cuidadosamente vendada unas horas antes, estaba completamente curada.

Los forlineses lo admiraron aún más al enterarse de su cura milagrosa. Cuando estaban enfermos, apelaban a sus oraciones. Algunos se curaban cuando él les susurraba "Jesús" al oído. Desde entonces, la Iglesia lo ha designado patrono de las personas con cáncer, dolencias en el pie o cualquier enfermedad incurable.

Peregrino murió el 1 de mayo de 1345 y fue canonizado en 1726.

Oración a San Peregrino

San Peregrino,

humilde servidor del Señor y de Santa María,
ven en mi ayuda y sostenme en mi debilidad.
La enfermedad invade mi cuerpo y hace la vida incierta,
la tristeza empaña mi corazón y mi fe desfallece.

Por tus súplicas, alcánzame una fe viva,
y una esperanza firme,
a fin de que Dios tenga compasión de mí,
me libre de todo mal,
sane mi cuerpo
y se cumpla en mí su voluntad.

Que te escuche benigna
la dolorosa Señora,
la madre de Jesús Crucificado.
Amén